*Germinación de las plantas carnívoras
La siembra
Si la planta ha florecido y los insectos han fecundado las flores, se forman unas pequeñas semillas, que se recogen sacudiendo con cuidado los tallos sobre una hoja de papel. Las semillas de las droseras son minúsculos bastoncillos oblongos que forman un polen negro apenas perceptible; las de la dionea parecen pequeños hollejos negros; y las de las sarracenias miden 1-2 mm, son ovoladas y finalmente cinceladas.
Como norma general, no es bueno conservar las semillas demasiado tiempo; después de seis meses, su poder germinativo empieza a reducirse notablemente. Para que duren un poco mas, se ponen las semillas en la nevera a 4ºC. A finales de invierno, se mezclan con turba y arena para que tomen consistencia, se esparcen por un tiesto con turba húmeda. Se tapa el tiesto con un film plástico para retener la humedad.
Para evitar la formación de hongo se puede esparcir canela en polvo antes de colocar las semillas. Al cabo de unas semanas, despuntarán las minúsculas plántulas.
La dionea reproducida con este método puede vivir hasta veinte años, pero tiene un crecimiento lento. Por el contrario, las droseras sembradas en primavera ya habrán alcanzado dimensiones considerables y producirán flores al final de la estación. Para facilitar la germinación, se pone todo bajo un radiador o sobre una resistencia calentadora regulada a unos 25ºC.
La germinación de las sarracenias, en cambio, es más compleja. Para acelerar el proceso se aconseja poner las semillas en la nevera durante 1 mes, sumergidas en agua, para ablandar la corteza; de tanto en tanto, hay que agitar el compuesto, porque las semillas tienden a flotar. Si se añade un producto tensioactivo, se evita este fenómeno. Las semillas de la pinguicula, por su parte, tienen que ser plantadas en turba rubia o esfagno puro.
A menudo las plantas se resiembran solas.
Las nepenthes es complicada en cuanto a la germinación de la semilla, tiene bajos porcentajes de germinación y hay que tener paciencia para que se hagan adultas.
Los género en que las semillas necesitan estratificación previa son la dionea, darlingtonia, sarracenia y las droseras nórdicas. Necesitan una conservación de 4-8 semanas en el frigorífico antes de sembrarlas.
Las multiplicaciones vegetativas naturales
Las plantas producen varios tipos de vástagos qeu, después de desprenderse del organismo madre, dan vida a ejemplares idénticos.
LAS YEMAS
Algunas grasillas producen durante la estación fría formas resistentes denominadas “yemas”. Si se planta una yema como si fuera una semilla, se obtiene una nueva planta. En Australia, las droseras pigmeas producen propágulos, es decir, pequeñas escamas infladas situadas en el centro de la planta. En la naturalez, los propágulos se dispersan con la ayuda de la lluvia o de los animales de paso. Para plantarlos manualmente, se ponen sobre la tierra y se presiona ligeramente a su alrededor.
LAS DIVISIONES DE MATAS
Durante el transplante primaveral, si se dispone de una planta suficientemente grande que haya hechado pies secundarios, se puede desprender una parte de ésta y replantarla. Con las dioneas y sarracenias, este es un sistema más rápido que la siembra.
LOS ESTOLONES
Son fustes emitidos por la planta madre que pueden ser desprendidos después de que se desarrollan las raíces. Están presentes, por ejemplo, en la darlingtonia, drosera prolifera y en las utricularias terrestres.
ESQUEJES DE HOJAS
Este método consiste en arrancar en primavera una hoja ya formada e introducirla en la turba, cubriéndola ligeramente. La hoja tiene que estar siempre en contacto con la tierra húmeda. Si es necesario, se fija con alambres curvados de cobre, que no se oxidan.
Para mayor seguridad, antes de plantarla, se espolvorea por encima un poco de polvo de hormonas de crecimineto. Debe mantenerse todo húmedo y cubierto, pero antes es conveniente pulverizar un fungicida para prevenir la formación de hongos. Al cabo de unas diez semanas, en el filo de la hoja aparecerá el primer vástago. Los rayos solares ( a una temperatura de unos 21-26ºC) aceleran el proceso.
EL ACODO
La longitud del tronco de las nepenthes favorece la creación de plantas secundarias. Se hace un corte por la mitad del tronco y se espolvorea polvo de hormonas de crecimiento y se pulveriza fungicida contra los hongos. A continuación, se dobla el tronco dentro de una maceta con esfagno; si es necesario, se fija la planta con arquillos de alambre de cobre.
Una variante de esta técnica consiste en colocar manguitos de plástico llenos de esfagno alrededor del tronco. En ambos casos hay que proporcionar a las plantas una humedad constante, con una temperatura de 25-30ºC. Finalemente, se corta el tronco y se replanta cuando las raíces estén bien desarrolladas.
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