Planta carnívora Utricularia
La utricularia es una planta carnívora perteneciente a la familia de las Lentibulariáceas o Lentibulariaceae. Hay unas 300 especies y son plantas originarias de todos los continentes, desde la zona tropical hasta la zona ártica.
Hábitat: se trata de plantas muy variadas, acuáticas, terrestres y epifitas. Se encuentran en climas tanto cálidos como fríos.
Las plantas acuáticas son de dos tipos: unas son flotantes, con la planta debajo de la superficie del agua y las inflorescencias encima, y otras están enraizadas en el suelo, debajo de las capas freáticas.
Las especies terrestres viven en suelos muy húmedos, en medios ácidos, mientras que las epifitas viven en el musgo de las ramas de los árboles.
Algunas son vivaces y otras son anuales.
Descripción: la estructura de las plantas consiste en un tallo de dimensión muy variable, desde unos pocos milímetros hasta 3 m de longitud. Las trampas o utrículas se encuentran sobre rizomas emitidos por las plantas. El color de las flores varía según las especies y puede ser amarillo, blanco, rojo o púrpura.
Captura de las presas: el tipo de trampa es activa de succión. Son plantas que están dotadas de unas pequeñas vejigas hinchadas. La presión en el interior de la vesícula es inferior a la externa, de manera que cuando un animal, como la pulga de agua, toca un pelo sensible, se abre una válvula y el agua es aspirada bruscamente, llevándose consigo hasta el interior el insecto o animalillo.
En las utricularias terrestres las trampas están situadas en el nivel de las raíces.
Cultivo
Especies acuáticas: las plantas de clima templado pueden cultivarse en el exterior, en estanques o en acuarios, con una profundidad de agua superior a 15 cm. Se pone un poco de esfagno (sphagnum) o turba en el fondo y mantener el pH entre 4 y 6.
Especies terrestres: el cultivo en sphagnum (no vivo) es ideal, también con turba y perlita.
Humedad
Especies acuáticas: el valor del pH es importante y debe situarse entre 5 y 6,5. Las aguas alcalinias favorecen el desarrollo de algas que con su proliferación pueden invadir el cultivo.
Especies terrestres y epifitas: deben mantenerse muy húmedas en verano y con una humedad moderada en invierno.
Luz: no debe ser intensa. Los turiones pueden permanecer en la oscuridad.
Temperatura: para las utricularias de clima tropical necesitan unas temperaturas de 17 a 37ºC en verano y de 10 a 21ºC en invierno. Para las de clima subtropical de 16 a 30ºC en verano y de 6 a 18ºC en invierno. Las de clima templado lo ideal serían temperaturas de 15 a 30ºC en verano y de 3 a 12ºC en invierno.
Multiplicación: la mayoría de especies se fecundan de forma natural. Las semillas recolectadas deben pasar por un período frío antes de ser sembradas, dejándolas 2 o 3 meses en el frigorífico. Las semillas de las plantas acuáticas se siembran en la superficie del agua y las especies terrestres sobre turba y con humedad.

